Dirigido por la Hna. Milangel Rondón
Es tan cierto esto, que el Concilio de Sens, convocado por orden de Ludovico Pio para poner remedio a los desórdenes de los cristianos, juzgó que la causa principal de tanta corrupción de las costumbres provenía del olvido e ignorancia en que vivían las gentes acerca de los compromisos del santo Bautismo; y no encontró remedio más eficaz para combatir tamaño mal que excitar a los cristianos a renovar las promesas y votos bautismales.